¿Se Puede Curar Definitivamente la Adicción a la Cocaína?


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Tratamientos de Última Generación Evitan el Internamiento en Centros de Desintoxicación

¿Qué Tratamientos Son los Más Efectivos?

Según el Informe del Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxicomanías del 2007, se estima que unos 4,5 millones de adultos han consumido cocaína en Europa en el último año, lo que supone un 1,3% de la población. En paralelo al aumento del consumo de cocaína y de la demanda de tratamiento, se ha visto incrementado de forma exponencial el esfuerzo de los investigadores y de los laboratorios por comprender la neurobiología, la etiopatogenia, y la clínica de esta adicción. Al mismo tiempo se han desarrollado programas de tratamiento específicos, dirigidos a un perfil de paciente muy alejado de aquel adicto a otras sustancias como la heroína.

Al contrario de lo que se ha venido practicando durante décadas, mediante estrategias estandarizadas y grupales, en centros especializados de internamiento para adictos, que continúan arrojando desesperanzadores índices de recuperación, los planes de tratamiento más efectivos se diseñan de forma personalizada, como se hace con los otros trastornos orgánicos y funcionales. La curación permanente de la adicción a la cocaína es ya una realidad, pero exige un abordaje multidisciplinar que combina tratamientos farmacológicos de última generación con las estrategias psicoterapéuticas más eficaces, optimizando así las probabilidades de curación.

¿Es Importante Ingresar en un Centro de Desintoxicación?

En los últimos años se ha venido ensayando con múltiples tratamientos psicofarmacológicos y psicoterapéuticos, con distintos niveles de éxito y de evidencia científica. Es el análisis de estos resultados lo que permite marcar una pauta clínica del máximo rigor y efectividad.

Las metodologías de tratamiento más avanzadas y sofisticadas, desarrolladas a partir de los últimos descubrimientos científicos, apuntan a abordajes ambulatorios que evitan los internamientos, con breves hospitalizaciones para los casos más graves. Estos tratamientos permiten controlar farmacológicamente todos los síntomas de displacer y malestar, reparar las zonas del cerebro dañadas y evitar, crucialmente, el sufrimiento y el desgaste de los largos ingresos en centros de desintoxicación, posibilitando de este modo procesos de recuperación neuronal, desintoxicación y deshabituación de mayor eficacia y seguridad.

¿Se Puede Curar Definitivamente la Adicción a la Cocaína?

La cocaína es un potente estimulante del Sistema Nervioso Central, que aumenta la disponibilidad del neurotransmisor en la sinapsis neuronal, afectando al sistema de gratificación y actuando en los sistemas adrenérgicos, dopaminérgicos y serotoninérgicos (Uhl et al. 2002).

Frontal lobe - Human brain in x-ray view
Los análisis con Tomografía con Emisión de Positrones (PET) nos muestran importantes alteraciones funcionales en el cerebro, mostrado la vinculación entre el deseo de volver a consumir y la activación metabólica de la amígdala y circunvolución cingulada anterior, cortex prefrontal dorsolateral y en la región medial del lóbulo temporal. La aplicación de protocolos de tratamiento de última generación revierten dichos procesos, aceleran los tiempos de recuperación y garantizan unos índices de éxito que hasta hace sólo unos pocos años resultaban inimaginables.

Cuando la ansiedad por consumir se induce mediante la administración de la propia sustancia, las áreas de mayor activación son el núcleo acumbens, región subcallosa y el cerebro anterior basal. Al producirse este daño cerebral, la persona adicta a la cocaína necesita repetir el consumo para alcanzar un funcionamiento normal, activando de este modo compulsivo el sistema de gratificación dañado. Ello implica que difícilmente controlará su deseo de consumir, ni tampoco la capacidad de autoevaluar los daños que el consumo va provocando sobre su salud, perdiendo poco a poco el contacto con la realidad. El daño cerebral convierte el trastorno en enfermedad, llegando a anular la capacidad de decisión y análisis, e interfiriendo de forma cada vez más severa sobre la práctica totalidad de las funciones cognitivas que comúnmente se conocen como inteligencia.

La Sustancia Más Destructiva y Adictiva Descubierta Hasta Ahora:
La Alcoína, la Gran Desconocida

Image of a doctor working in labortory and different scientific equipmentEs habitual el consumo recreativo de cocaína mezclada con alcohol, desde la convicción de que ambas sustancias tendrán un efecto relativamente inocuo sobre el propio organismo. Sin embargo este consumo concomitante de etanol y cocaína produce un metabolito llamado cocaetileno, o alcoína, que presenta una actividad similar a la cocaína y potencia sus efectos euforizantes y adictivos, incrementando a la vez su toxicidad cardiaca (Camí et al., 1998)

El poder adictivo de esta nueva sustancia es enorme. Los efectos tanto de su abuso como de su abstinencia, se caracterizan por diversas formas y grados de afectividad embotada; angustia severa; cansancio; tristeza; apatía; alteraciones psicomotoras; trastornos del sueño y del apetito; retraimiento social; ideación suicida; y deseos cada vez más incontenibles de volver a consumir, de forma combinada, ambas sustancias.